domingo, 2 de agosto de 2009

El ego egoísta.

Si pudieramos ver el mundo desde lo más alto, veríamos el planeta poblado por miles de millones de personas, millones de culturas, constumbres, leyes, ideologías... y que sé yo, y en el fondo solo somos animales inteligentes con sentido común siendo este el menos común de los sentidos... como decían por ahí.

No hay que ver tan alto ni tan lejos, para darse cuenta lo imperceptible que somos para todos y para aquellos que lo somos, son también victimas de la propia imperceptibilidad (que gran palabra, por larga más que nada), en resumidas cuentas, cada uno va a lo suyo salvo modas ocasionales, intereses personales ó ayudas por egoismo propio.

¿Cuanta gente ayuda a otra si no tiene recompensa?, pues poca y no hablo de recompensa económica, eso a veces no llena el ego, si no recompensa del público, de la propia persona a la que ayudas, algo de gratitud y es eso lo que puede que a esa persona le haga sentir bien, la recompensa egoísta. Hacemos una buena acción para recibir algo a cambio, algo que nos alimente un poco lo de "soy buena persona", porque ni siquiera te importan sus problemas y tu no piensas ni arreglárselos, lógico.

Porque cuando alguién no te agradece lo que haces, piensas "si lo sé que se busque la vida" y entonces. ¿No lo hiciste por qué quisiste? ¿No lo hiciste sin esperar nada a cambio?, no puedes esperar entonces ni siquiera un "gracias muy amable", si viene pues mejor bajo las normas del civismo es lo aceptable. Y es ese momento el que se busca, esa especie de medalla personal y aún la recuerdas en batallas "pues yo una vez ayude a una señora a cambiar la rueda..." terminando con la coletilla "...porque hay que ayudarse los unos a los otros y la gente es egoísta", esperando nuevamente a que seas de alguna forma premiado por tu antigua buena causa, a aquellos a los que se la cuentas.

Solo hay que ver el reino animal para ver algunos animales que ayudan unos a otros como una costumbre típica y normal de su convivencia, pero para nosotros (sentido común ¿Donde quedó?) debe ser algo de mención. Yo creo que todos deberíamos vivir ayudando los unos a los otros sin plantearnos el por qué lo hacemos, ni esperar ser recompensados de ningún modo, que todo ello formara parte de un proceso de vida cívica sin mediar la imperialidad de la Ley, ni las obligaciones de las normas (la omisión del deber del auxilio tipificada en el Código Penal, por ejemplo).

Si pensáis que esto es una critica hacía el ser humano, no, no es una crítica porque también he visto personas correr al fuego para ayudar a otras, personas tirarse al mar para rescartar a aquél que se ahogaba o aquellas intervenir en una pelea condenada a la derrota, y muchas de esas personas se han ido de allí olvidadas para las míradas incrédulas que se quedaban para ver el "espectáculo" (o sin escrúpulos grabarlo), personas que ya nadie recuerda, y quizás eso esperaban... nada, y puede que todo eso no lo hagan los animales y sea el ser humano con la perceptibilidad y consciencia del peligro que supone hacerlo, aunque sea uno de entre muchos ya es digno de mencionar porque aquí ya no rige el ego egoísta... o eso creo.

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo pero te enrollaste mucho jejej dice el refran "por el interes te quiero andres" jeje aunque a veces no busques recompensa y si lo haces por que quieres

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